Asunción Nochixtlán, Oax. de 18 de mayo 2026.- Este fin de semana se realizó la décima feria del Pulque y sus derivados, la bebida de los dioses que se ah convertido en la resiliencia y resistencia de las mujeres productoras.
El pulque es una de las bebidas fermentadas más antiguas de México, se elabora con aguamiel, la savia dulce que se extrae del corazón del maguey.
El agave o maguey pertenece a una gran familia de plantas, existen muchas variedades y sólo algunas se utilizan para hacer pulque, dependiendo del tipo de maguey, la planta puede tardar ocho, diez o incluso hasta quince años en alcanzar su madurez antes de estar lista para producir aguamiel.
En algunas comunidades, el trabajo comienza temprano por la mañana con la búsqueda de las plantas maduras. A veces el camino es largo y difícil, especialmente cuando los magueyes crecen en los cerros, entre neblina, terrenos inclinados, humedad y tierra resbalosa.
En el distrito de Nochixtlán, antes de tocar la planta, se le pide permiso al maguey para que sus espinas no lastimen al tlachiquero o tlachiquera, y para que suelte suficiente aguamiel, se cortan las espinas y las hojas centrales, se abre el corazón del maguey y se deja una pequeña cavidad para que la planta comience a producir su líquido dulce.
Deben de pasar de diez o quince días, el aguamiel puede extraerse. El raspado se hace con cuidado, generalmente por la mañana y otra vez por la tarde, sin lastimar demasiado la planta. Luego el aguamiel se recolecta y se coloca en una olla de barro o recipiente.
La fermentación las mujeres del valle de Nochixtlán se puede agregar pulque madre, también conocido como “la nana”, para ayudar a iniciar la fermentación en cada lugar es diferente es por eso que el pulque nunca es exactamente igual.
Su sabor cambia con el maguey, la tierra, el clima, el proceso de fermentación y las manos de la persona que lo prepara.
El pulque ha sido considerado medicinal, espiritual y ceremonial, aunque durante muchos años fue incomprendido y menospreciado, ha permanecido vivo por más de dos mil años.
Este 16 de mayo en marco de la décima edición de la feria del pulque en el almacén Apazco, se recordó que el camino no ha sido fácil para las mujeres milenarias.
Hace 25 años, en las comunidades se trabajaba más la tierra: jóvenes, niñas y niños apoyaban en las labores del campo y del hogar, sin embargo, ante la falta de ingresos derivados de la agricultura, comenzaron a emigrar a otras ciudades.
El proyecto “Mujeres Milenarias” desde su fundación ha plantado más de 20,000 plantas de maguey pulquero, acomodadas como barreras vivas sobre las obras de conservación de suelo trazadas a curvas a nivel, en una superficie de 80 hectáreas.
Para hacerlo, se usó la técnica ancestral de cultivo del maguey, intercalando la planta con el sistema milpa, evitando la pérdida de nutrientes del suelo, facilitando la formación de suelo, su retención de humedad residual y la conservación de la biodiversidad local.
El aprovechamiento sustentable del maguey permitió fortalecer la seguridad y soberanía alimentaria de las familias involucradas (a través del uso del maguey en el sistema milpa) y generó ingresos económicos mediante la venta de los derivados del maguey (como el pulque y aguamiel) en el mercado local y regional.

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